
Si alguien me dice el 1 enero de 2007 que iba a ser el protagonista de El primer concurso de TV que no sucede en TV, habría pensado que era culpa del cava de Fin de Año. Parecía que iba a ser un año normal, pero de pronto, un día, me llamaron desde Atrápalo y me preguntaron si quería vivir la experiencia de estar encerrado en un web.
No sé, seguro que los concursantes de Gran Hermano sienten algo parecido, pero yo ni siquiera había pensado nunca en hacer algo así. Me dijeron que iba a ser la primera persona en vivir esa experiencia, así que ni me lo pensé.
Claro que no me imaginaba lo que se me venía encima… miles de participantes sacudiéndome para conseguir uno de los Hallazgos. Tengo que reconocer que al principio dolía y yo me decía, “¿qué harías tu por un viaje a Nueva Zelanda, o una cena en el Bulli?” Vale, sí, os entendía. Pero algunos me dejabais agotado. Tengo un amigo que corre maratones y dice que las piernas se te quedan como si fueran de trapo. Pues seguro que es algo parecido.
Y luego están los que se dedicaban a hacerme cosquillas y juguetear conmigo, ¡como si fuera un cachorro!
Pero todo esto se te olvida cuando ves cómo los ganadores dudan, ríen y preguntaban mil veces si es verdad que les ha tocado, buscando la cámara oculta. Luego, los concursantes nos contaron en el blog de Atrápalo sus experiencias en Brasil, Nueva Zelanda… y me faltó tiempo para volverme a embarcar en otra locura y dejarme atrapar cada viernes.
2007 ha sido para mi como un blodymary, rojo, intenso y con un poco de pimienta.
(Esta es mi participación en el concurso ‘1 año en 1 post‘. Aunque no puedo ganar el viaje a Nueva York, quería contaros cómo ha sido para mi 2007, una montaña rusa que continuará en 2008…)